En Toluca hay cosas que ya se volvieron parte del día a día: el tráfico, la lluvia inesperada… y el famoso olor a croqueta. Sí, ese aroma raro que aparece sin avisar y que muchos ya hasta normalizaron. Pero no todos están dispuestos a hacerse de la vista gorda, y ahí es donde entra Ruth Salinas Reyes.
La diputada de Movimiento Ciudadano decidió decir lo que muchos piensan y pocos hacen: que el problema del olor industrial sigue igual porque las autoridades simplemente no han querido —o no han podido— resolverlo.
Mucha queja ciudadana… y pocas soluciones
Vecinas y vecinos de la capital mexiquense llevan años quejándose. Reportes van, reportes vienen, pero los resultados brillan por su ausencia. No hay sanciones claras, no hay información transparente y, sobre todo, no hay soluciones reales. Mientras tanto, el olor sigue ahí, como recordatorio de que algo no se está haciendo bien.
Y aunque se sabe que hay empresas que cuentan con permisos para operar, eso no significa que puedan afectar la calidad de vida de toda una ciudad sin consecuencias. Justo eso es lo que Ruth Salinas puso sobre la mesa, señalando que este tema no es un simple “detalle incómodo”, sino un problema ambiental serio que también impacta la salud y hasta las condiciones laborales.
Una propuesta que sí huele a solución
A diferencia de otras voces que solo prometen, la diputada fue más allá y presentó una propuesta concreta: multas millonarias —de más de 4.5 millones de pesos— para las industrias que generen contaminación olfativa y no tengan medidas para controlarla.
Aquí es donde muchos aplauden, porque mientras otras autoridades parecen cómodas dejando que el tema se enfríe, ella está empujando una agenda ambiental que no se queda en discursos bonitos.
¿Y las demás autoridades? Bien, gracias…
La gran pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué nadie más ha resuelto esto? El tema lleva años dando vueltas entre dependencias, comunicados y justificaciones, pero el olor sigue apareciendo como si nada. Para Salinas Reyes, esto deja claro que el medio ambiente no ha sido prioridad y que en el Congreso del Estado de México hay un rezago importante en iniciativas ambientales.
Chisme bueno: alguien sí está empujando el tema
En Chismosito nos gusta decir las cosas como son. Y hoy toca reconocer que, mientras muchos prefieren mirar a otro lado, Ruth Salinas está presionando para que el “olor a croqueta” deje de ser un chiste local y se convierta en un problema atendido con seriedad.
Porque Toluca no tiene por qué oler raro todos los días, y porque ya va siendo hora de que las autoridades hagan su chamba.